No es una recomendación para el consumo navideño. O quizás sí. Qué más da. Un libro es siempre una buena idea. Más en estos tiempos en los que la palabra impresa ha caído tan bajo. Leer educa. Leer tranquiliza y alimenta el alma y el entendimiento. O los agita. Leer acompaña, reconcilia, hace recapacitar o despierta ilusiones e inquietudes y concita emociones. Leer libros impresos además es agradable al tacto. Mucho más que esos malditos e-books, fríos e insulsos. El papel es cálido y agradable.
Me he decantado por estos tres libros porque me parece que conjugan muy bien, para los tiempos que corren.
La Revolución Silenciosa es un compendio de visiones y referencias del estado de la cosa ciclista en las ciudades, muy bien armado por uno de los periodistas del ciclismo urbano más activos de los últimos años, Dani Cabezas, más conocido por su labor a bordo de Ciclosfera, esa edición gratuita que es una referencia obligada en la dignificación de la bicicleta como medio de locomoción, una revista que desaparece de las tiendas como las chocolatinas de la puerta de un colegio. La Revolución Silenciosa es un libro que se lee sin querer y que transmite la emoción, las preocupaciones, las esperanzas y el compromiso de su autor de una manera ágil y tranquila. Es como si te dieras un paseo en bici con él por esas calles tranquilas de Madrid o de cualquier otra ciudad, y te lo fuera contando. Y te pararas a echar un café o una cervecita y siguieras conversando.
El Manual Ilustrado de Ciclismo Urbano del Gato Peráltez es una obra de arte y debería ser un libro obligatorio en las bibliotecas de colegios e institutos y en las estanterías de las casas que se precien de hacer de la bici una opción de movilidad. Juanítez (Juan García Alberdi) es un cicloactivista comprometido de la nueva hornada de defensores de la bicicleta (éste es de En Bici por Madrid), armados de argumentos, de serenidad, de talante, de elegancia, que han cambiado la dialéctica de la reivindicación y del reduccionismo por los contenidos y la educación ciclocivilizada. El manual aborda, en clave didáctica con toques de humor, los diferentes aspectos que conciernen y afectan al uso de la bicicleta. Sin tratar de aleccionar, sino procurando invitar a su práctica, de manera consciente y respetuosa.
¿Qué es el Humor? es obra de esa pandilla de historietistas que forman Orgullo y Satisfacción y no es más que una colección de 100 ensayos en clave satírica en los que tratan de definir en una viñeta lo que es para ellos el cocido que les alimenta. Un componente esencial para abordar la realidad, sobre todo si ésta no es idílica, que no lo suele ser. Un ingrediente vital para tratar de relativizar o darle la vuelta a las cosas y procurar entenderlas de otra manera, que siempre es posible. Una herramienta mental imprescindible para tratar de abordar los problemas, los disgustos, los desencuentros y los retos que nos propone la vida y que, muchas veces, nos vienen mal dados. No te lo leas del tirón.
Entre los tres reúnen los componentes imprescindibles para hacer que la vida funcione un poco mejor, con la bicicleta formando parte de la ensalada urbana con fundamento, enjundia y un poco de picante, que lo hace más divertido y le da un gusto especial.
Es verdad que hay poca gente que lee libros y aún menos que se los compra. A veces cuesta pensar cómo sobreviven las librerías. En eso también puedes ser diferente.
Y recuerda, que si te cansas de poseer los libros que un día compraste, los puedes regalar o vender a una tienda como ésta, Iruña Re-Read, cuyas dueñas son además ciclistas convencidas.
Mostrando entradas con la etiqueta publicidad. Mostrar todas las entradas
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lunes, 26 de diciembre de 2016
miércoles, 16 de septiembre de 2015
Ellos ya le han dado la vuelta
Mientras nosotros andamos devanándonos el seso con nuestras dudas, nuestros miedos, nuestros reparos y nuestros respetos cuando tratamos el delicado tema de reducir la utilización abusiva del coche en la ciudad, ellos, los de la industria del coche ya han dado un paso adelante y han demostrado que en esto de vender ideas y estilos de vida deseables son unos verdaderos cracks.
Y lo han hecho abandonando el estereotipo de automovilista prepotente y ciclista tontuno que rivalizan ridículamente en el tráfico demostrando que el coche sigue siendo el mejor, también en la ciudad. Eso ha quedado ya demodé, anticuado, del siglo pasado. Ahora el tipo que buscan como modelo propietario de su supercoche es alguien que es lo suficientemente listo como para no utilizarlo de forma tonta. Es un ciclista. Moderno, bien vestido, consciente y consecuente, que vive la vida de acuerdo a una armonía, con intensidad pero sin agobio, y toma sus decisiones siguiendo esa pauta.
Bien es cierto que la industria, cada vez más poderosa, de la bicicleta no es ajena a esta tendencia y ha sabido responder con el mismo mensaje, aunque mostrado al revés. ¿Casualidad?
Nada es casual en el mundo de la publicidad. Nada es casual en las campañas de promoción de la industria automovilística. Nada. Todo está pensado, todo está decidido, cada pose, cada detalle, cada palabra, cada silencio, cada alusión y cada omisión. Así pues, démonos la enhorabuena, aprovechemos el tirón y que han puesto a sus cerebros a pensar que la movilidad sostenible es incuestionable y asintamos con gravedad y con una pretendida sumisión complaciente que les gustará.
Esto está chupado. Ahora nos queda el verdadero escollo en cualquier cambio social profundo: convencer a la clase política.
Y lo han hecho abandonando el estereotipo de automovilista prepotente y ciclista tontuno que rivalizan ridículamente en el tráfico demostrando que el coche sigue siendo el mejor, también en la ciudad. Eso ha quedado ya demodé, anticuado, del siglo pasado. Ahora el tipo que buscan como modelo propietario de su supercoche es alguien que es lo suficientemente listo como para no utilizarlo de forma tonta. Es un ciclista. Moderno, bien vestido, consciente y consecuente, que vive la vida de acuerdo a una armonía, con intensidad pero sin agobio, y toma sus decisiones siguiendo esa pauta.
Bien es cierto que la industria, cada vez más poderosa, de la bicicleta no es ajena a esta tendencia y ha sabido responder con el mismo mensaje, aunque mostrado al revés. ¿Casualidad?
Nada es casual en el mundo de la publicidad. Nada es casual en las campañas de promoción de la industria automovilística. Nada. Todo está pensado, todo está decidido, cada pose, cada detalle, cada palabra, cada silencio, cada alusión y cada omisión. Así pues, démonos la enhorabuena, aprovechemos el tirón y que han puesto a sus cerebros a pensar que la movilidad sostenible es incuestionable y asintamos con gravedad y con una pretendida sumisión complaciente que les gustará.
Esto está chupado. Ahora nos queda el verdadero escollo en cualquier cambio social profundo: convencer a la clase política.
lunes, 8 de diciembre de 2014
Futbolistas y cochazos, un matrimonio de conveniencia
Ya no nos sorprende comprobar cómo los intereses creados se regodean, delante de nuestras narices, de lo bien atado que lo tienen todo. Saben cómo cazar en esta jungla que ellos mismos han sabido montar y en cuyas cacerías sólo caben unos cuantos elegidos.
Que los futbolistas son los ídolos que captan más atención mediática en el triste mundo en el que nos movemos, es algo que no escapa a nadie. Ellos, con su estúpido endiosamiento, están ahí, representando lo que para muchos son los deseos más inalcanzables, que, precisamente por eso, son los más anhelados por la plebe.
Ellos han llegado allí por sus cualidades deportivas, pero, una vez en el olimpo, han visto cómo el mundo se rendía a sus pies, esos con los que golpean la pelota de manera magistral. Les han adulado, les han vestido, les han agasajado, les han dorado la píldora, les han invitado a los clubes más exclusivos (y no hablamos ahora de los deportivos), se les han presentado las mejores mujeres (o eso han creído ellos... y ellas), les han llevado de fotocall a fotocall para que repitan esas estupideces que sólo están reservadas a los deportistas de élite y que el público agradece con aborregamiento ejemplar.
Pues es a ellos y no a los cantantes de turno o a los actores estrella a los que se los rifan las casas de coches de lujo y de semilujo para que les sirvan de escaparate inigualable. Esta semana ha sido esa de los cuatro aros la que, a cambio de hacer un poco el ridículo delante de los medios y de hacer una demostración de conducción más o menos macarrística, les ha regalado a cada cochazo, así por todo el morro.
Primero a los del Madrid y luego a los del Barça, que estos no hacen distingos, ni tienen remilgos con rollos partidistas, nacionalistas o chorradas de ese tipo.
Así podrán llegar a sus respectivas ciudades deportivas convenientemente alejadas de la posibilidad de acudir en algo que no sea un cochazo, fardando. Y salir acelerando delante de sus fans, que graznarán agradecidos. Parece que no pueda ser de otra manera y que, para ser un futbolista de élite creíble, tengas que pagar este peaje. Pero es que esto está montado así y hay mucha gente pasando el cepillo en esta misa.
Seguiremos embobados mirando a la pantalla.
Que los futbolistas son los ídolos que captan más atención mediática en el triste mundo en el que nos movemos, es algo que no escapa a nadie. Ellos, con su estúpido endiosamiento, están ahí, representando lo que para muchos son los deseos más inalcanzables, que, precisamente por eso, son los más anhelados por la plebe.
Ellos han llegado allí por sus cualidades deportivas, pero, una vez en el olimpo, han visto cómo el mundo se rendía a sus pies, esos con los que golpean la pelota de manera magistral. Les han adulado, les han vestido, les han agasajado, les han dorado la píldora, les han invitado a los clubes más exclusivos (y no hablamos ahora de los deportivos), se les han presentado las mejores mujeres (o eso han creído ellos... y ellas), les han llevado de fotocall a fotocall para que repitan esas estupideces que sólo están reservadas a los deportistas de élite y que el público agradece con aborregamiento ejemplar.
Pues es a ellos y no a los cantantes de turno o a los actores estrella a los que se los rifan las casas de coches de lujo y de semilujo para que les sirvan de escaparate inigualable. Esta semana ha sido esa de los cuatro aros la que, a cambio de hacer un poco el ridículo delante de los medios y de hacer una demostración de conducción más o menos macarrística, les ha regalado a cada cochazo, así por todo el morro.
Primero a los del Madrid y luego a los del Barça, que estos no hacen distingos, ni tienen remilgos con rollos partidistas, nacionalistas o chorradas de ese tipo.
Así podrán llegar a sus respectivas ciudades deportivas convenientemente alejadas de la posibilidad de acudir en algo que no sea un cochazo, fardando. Y salir acelerando delante de sus fans, que graznarán agradecidos. Parece que no pueda ser de otra manera y que, para ser un futbolista de élite creíble, tengas que pagar este peaje. Pero es que esto está montado así y hay mucha gente pasando el cepillo en esta misa.
Seguiremos embobados mirando a la pantalla.
lunes, 17 de noviembre de 2014
Sé ciclisto y tírate el pisto
Hoy he aprendido un nuevo palabro. Una de esas pretendidas ingenuidades ingeniosas de nuestros amigos los publicistas encaminadas a premiar las decisiones bien tomadas, o lo que es lo mismo, la compra del producto deseable, que, curiosamente, ha de coincidir con el deseado.
En el extraordinario mundo de la publicidad, en ese en el que todo vale si está bien presentado, unos genios de la argucia mercantilista han acuñado el término "automovilisto" para definir al cliente de su producto: un coche todoterreno que, además de abrirte las puertas de la naturaleza para poder pisotear hasta el más recóndito de sus rincones, te va a posicionar frente a tus semejantes en un lugar privilegiado, distinguido, aunque no lo quieras.
Hasta aquí todo normal. La industria del automóvil vendiendo posición social y accesibilidad incomparables.
¿Alguien se imagina qué pasaría si una marca de bicicletas hiciera lo mismo para vender su producto?
Seguro que veríamos el intento comercial como una exageración, como un dispendio y como algo ilusorio, a pesar de que, en realidad, los argumentos que los publicistas utilizan para convencernos de que necesitamos comprar un coche son mucho más apropiados y más cercanos a las virtudes que nos ofrece una bicicleta para conseguir los objetivos que el supuesto comprador desea conquistar.
Veamos como sería:
En el extraordinario mundo de la publicidad, en ese en el que todo vale si está bien presentado, unos genios de la argucia mercantilista han acuñado el término "automovilisto" para definir al cliente de su producto: un coche todoterreno que, además de abrirte las puertas de la naturaleza para poder pisotear hasta el más recóndito de sus rincones, te va a posicionar frente a tus semejantes en un lugar privilegiado, distinguido, aunque no lo quieras.
Hasta aquí todo normal. La industria del automóvil vendiendo posición social y accesibilidad incomparables.
¿Alguien se imagina qué pasaría si una marca de bicicletas hiciera lo mismo para vender su producto?
Seguro que veríamos el intento comercial como una exageración, como un dispendio y como algo ilusorio, a pesar de que, en realidad, los argumentos que los publicistas utilizan para convencernos de que necesitamos comprar un coche son mucho más apropiados y más cercanos a las virtudes que nos ofrece una bicicleta para conseguir los objetivos que el supuesto comprador desea conquistar.
Veamos como sería:
"En serio, ¿para qué quieres un todoterreno? ¿para llegar a lo más alto? ¿para sentirte superior? ¿para ser el centro de todas las miradas? ¿o para demostrar que tú estás por encima de todo eso?"
"Sé ciclisto y cómprate una bicicleta por mucho menos de 10.900 euros con muchos más de 5 años de satisfacción asegurada. Gracias, por pedalear."
jueves, 25 de septiembre de 2014
¿Un poco de publicidad anti-bici?
De un tiempo a esta parte, se han ido dando cuenta que la ubicuidad, la ligereza, la libertad, la sonrisa, la actitud envidiable y las ventas (en unidades) se las estaban llevando las bicicletas y se las estaban llevando de calle y sin tanto machaque publicitarios. ¿Y qué han hecho? Pues ridiculizar esa opción y demostrar, cómo no, que el coche gana.
El último anuncio de Nissan lo explica en apenas unos segundos. ¡Estremecedor!
jueves, 5 de junio de 2014
Al contraataque
La industria del automóvil sigue tratando de sobreponerse a la propagación de las tendencias desmotorizantes que se están imponiendo en las ciudades. Los mensajes dirigidos a la desincentivación del uso del coche se han generalizado en la mayoría de las ciudades del mundo presuntamente civilizado. Mensajes como el que ha enviado la Ciudad de Melilla hace apenas unos días.
Frente a esto la todopoderosa y maquiavélica industria del automóvil no se ha quedado impávida y ha propuesto otra vez más la huida hacia adelante. Esa que ha protagonizado en las últimas décadas mostrando ciudades sin coches, paraísos para los del volante, imágenes idílicas. Ahora fagocitan también el mensaje dirigido a fomentar el caminar. Ya lo vimos en su día con respecto a las bicicletas.
Esto va en serio. Estáis avisados.
Frente a esto la todopoderosa y maquiavélica industria del automóvil no se ha quedado impávida y ha propuesto otra vez más la huida hacia adelante. Esa que ha protagonizado en las últimas décadas mostrando ciudades sin coches, paraísos para los del volante, imágenes idílicas. Ahora fagocitan también el mensaje dirigido a fomentar el caminar. Ya lo vimos en su día con respecto a las bicicletas.
Esto va en serio. Estáis avisados.
domingo, 5 de enero de 2014
La bici como soporte publicitario
La bicicleta ha sido utilizada como soporte publicitario desde siempre, aunque tantos años sumidos en la era automovilística prácticamente nos hayan hecho olvidarlo. Por eso nos gusta tanto coleccionar bicicletas con publicidad en nuestros viajes y visitas, porque consideramos que es un símbolo inequívoco de integración de la bicicleta.
La de hoy va un paso más allá dentro de ese concepto.
Esta bicicleta recoge unos cuantos ingredientes de la era "post-auto" y "post-inmobiliaria" que nos está tocando vivir. Una bicicleta clásica, vintage, recuperada con estilo. Un ingenioso sistema para la comunicación del mensaje, reutilizado y reutilizable. Y una realidad personal presumible detrás de la propuesta. Como la de tantos arquitectos, ingenieros, delineantes, carpinteros, albañiles y gestores inmobiliarios, por no hablar de los creativos publicitarios, diseñadores gráficos o trabajadores de banca.
Aparcada en la principal avenida comercial del centro de la ciudad, espera impertérrita y estoicamente que su dueño tenga suficientes clientes para dejar de hacer la calle. Si sois de Pamplona o alrededores y os interesa su propuesta, no dudéis en poneros en contacto. Seguro que acertaréis.
domingo, 21 de julio de 2013
Tú atropella ciclistas que nosotros te cubrimos las espaldas
Así de fácil. Si vas conduciendo tu automóvil y te das el "susto" de atropellar un ciclista, tranquilo que nosotros estamos aquí para que eso no suponga un disgusto para ti y para tu economía. Terrible.
sábado, 13 de julio de 2013
No hace falta tomar tantos riesgos...
... para tener un accidente.
Este es el eslogan que ha utilizado la asociación de aseguradoras francesas para alertar a los ciclistas de que tomen sus precauciones para evitar accidentes, mostrando la cara más impresentable de sus actitudes. Y este es el video que han editado para la ocasión. Una buena pieza.
Visitando la web que han hecho para la campaña nos encontramos además con una revisión de las situaciones donde más frecuentemente los ciclistas se ponen en riesgo y con unas recomendaciones para cada caso.
Riesgo #1 - Comerse una puerta
Riesgo #2 - Menospreciar la intersección
Riesgo #3 - Saltarse un semáforo en rojo
Riesgo #4 - Atraparse en el ángulo muerto
Recomendación: sé consciente de que no te ven
Riesgo #5 - Circular a oscuras sin luces
Aunque siempre nos quedará vender miedo
Todo bien si no llegan a caer, como no podía ser de otra manera, en la debilidad en la que interesadamente caen todas las aseguradoras: magnificar los riesgos y sobredimensionar las prevenciones. Así en el apéndice de la página nos adornan con datos que les sirven para demostrar que andar en bici es peligroso e incluso mortal y que luces, reflectantes, timbre y casco son algo más que recomendables, como, y eso no les hace falta decirlo porque se sobreentiende, un buen seguro de vida y otro de responsabilidad civil. O varios. Total tarde o temprano te la vas a dar...
Este es el eslogan que ha utilizado la asociación de aseguradoras francesas para alertar a los ciclistas de que tomen sus precauciones para evitar accidentes, mostrando la cara más impresentable de sus actitudes. Y este es el video que han editado para la ocasión. Una buena pieza.
Visitando la web que han hecho para la campaña nos encontramos además con una revisión de las situaciones donde más frecuentemente los ciclistas se ponen en riesgo y con unas recomendaciones para cada caso.
Riesgo #1 - Comerse una puerta
Recomendación: circula por el centro del carril
Riesgo #2 - Menospreciar la intersección
Recomendación: sigue las normas y especial atención
Riesgo #3 - Saltarse un semáforo en rojo
Recomendación: respeta las señales y semáforos
Riesgo #4 - Atraparse en el ángulo muerto
Recomendación: sé consciente de que no te ven
Riesgo #5 - Circular a oscuras sin luces
Recomendación: hazte ver
Aunque siempre nos quedará vender miedo
Todo bien si no llegan a caer, como no podía ser de otra manera, en la debilidad en la que interesadamente caen todas las aseguradoras: magnificar los riesgos y sobredimensionar las prevenciones. Así en el apéndice de la página nos adornan con datos que les sirven para demostrar que andar en bici es peligroso e incluso mortal y que luces, reflectantes, timbre y casco son algo más que recomendables, como, y eso no les hace falta decirlo porque se sobreentiende, un buen seguro de vida y otro de responsabilidad civil. O varios. Total tarde o temprano te la vas a dar...
martes, 9 de julio de 2013
Hola, soy N, feliz falsedad
Hoy, día de mi cumpleaños, os obsequio con este regalo que nos hizo Copenhagenize ayer dentro de su doctrina y la de cada vez más gente de que ya basta de aceptar la tiranía del coche y sus consecuencias con la indolencia que nos caracteriza. Basta ya de engañarse y de engañarnos: el coche mata. Gracias por no usarlo más que cuando no queda otro remedio.
If Car Commercials Were Based on Fact not Fiction - 001 from Ivan Conte on Vimeo.
N'ko
If Car Commercials Were Based on Fact not Fiction - 001 from Ivan Conte on Vimeo.
lunes, 6 de mayo de 2013
Levántate y anda... pero no lo hagas en bici por favor
Los poderes se han puesto de acuerdo, como si siguieran un dictado común, para adoctrinarnos y defendernos de nosotros mismos, por lo visto. Con mensajes literales, más o menos alarmistas, han decidido atacarnos donde más les gusta, en nuestra fibra sensible, en nuestra conciencia adormilada, en nuestra voluntad debilitada para lanzarnos un mensaje bíblico milagroso: levántate y anda.
Primero apelando a combatir nuestra apatía
Después con evidencias incontestables
Finalmente, con los mismos argumentos pero desde la versión oficial
Parece que, tanto los que venden hiperglucemia como los que necesitan la congestión, para autojustificarse, han decidido poner, otra vez más, la pelota en nuestro tejado y culpabilizarnos de nuestras debilidades, de nuestros malos hábitos de vida, de nuestra pasividad, de nuestra irresponsabilidad, de nuestra dejadez aunque ellos vivan de que nosotros sigamos cayendo en esos pecados nuestros de cada día y cuanto más asidua y más dócilmente, mejor. ¡Espeluznante!
Por cierto, hasta anteayer la bicicleta hubiera sido protagonista de este tipo de mensajes publicitarios porque aportaba frescura, representaba salud y felicidad, era moderna y conveniente. ¿Qué ha pasado de dos días a esta parte para que haya dejado de ser la panacea? ¿No será que nos ven como una amenaza para su mundo edulcorado y dependiente?
Bájate y anda
Para contrarrestar este desmarque de los ciclistas y evitar su marginación, la gente de Valencia en Bici, con su característica originalidalidad, proponen que los ciclistas se sumen a esta nueva tendencia y se bajen de la bici para caminar en las situaciones que se les presenten, pasos de peatones por ejemplo. Buena idea para buscar puntos de encuentro y para demostrar nuestro talante conciliador y favorable.
Primero apelando a combatir nuestra apatía
Después con evidencias incontestables
Finalmente, con los mismos argumentos pero desde la versión oficial
Parece que, tanto los que venden hiperglucemia como los que necesitan la congestión, para autojustificarse, han decidido poner, otra vez más, la pelota en nuestro tejado y culpabilizarnos de nuestras debilidades, de nuestros malos hábitos de vida, de nuestra pasividad, de nuestra irresponsabilidad, de nuestra dejadez aunque ellos vivan de que nosotros sigamos cayendo en esos pecados nuestros de cada día y cuanto más asidua y más dócilmente, mejor. ¡Espeluznante!
Por cierto, hasta anteayer la bicicleta hubiera sido protagonista de este tipo de mensajes publicitarios porque aportaba frescura, representaba salud y felicidad, era moderna y conveniente. ¿Qué ha pasado de dos días a esta parte para que haya dejado de ser la panacea? ¿No será que nos ven como una amenaza para su mundo edulcorado y dependiente?
Bájate y anda
Para contrarrestar este desmarque de los ciclistas y evitar su marginación, la gente de Valencia en Bici, con su característica originalidalidad, proponen que los ciclistas se sumen a esta nueva tendencia y se bajen de la bici para caminar en las situaciones que se les presenten, pasos de peatones por ejemplo. Buena idea para buscar puntos de encuentro y para demostrar nuestro talante conciliador y favorable.
martes, 22 de enero de 2013
Las 12 principales de la ciclabilidad ibérica
La revista Consumer ha vuelto a publicar un informe sobre las mejores ciudades españolas para ir en bicicleta, porque parece que la cosa le da audiencia. Esta vez se ha dedicado ha hacer un ranking consultando las opiniones de unos cuantos presuntos expertos y dando por buenos datos tan sospechosos sobre el reparto modal como los que exhiben ayuntamientos como el de Sevilla o el de Vitoria-Gasteiz o tomando como referencia índices tan cuestionables como los kilómetros de carril bici o la existencia de un parque más o menos grande de bicicletas públicas, en unas, o calmado de tráfico en otras, así, discrecionalmente.

¿Dónde están Valencia, Murcia o Burgos, por ejemplo?
Dada la ligereza con la que se ha realizado el estudio (por llamarlo de alguna manera) no es extraño que en este ranking no aparezca Valencia, sin duda una de las ciudades donde ha explotado la bicicleta en todos los sentidos en los últimos años, o Murcia, capital de la Red de Ciudades por la Bicicleta, que cuenta con muchos más ciclistas en la calle que Bilbao o que Pamplona y que ha hecho tantas actuaciones y tan discutibles como las que han acometido muchas otras de las ciudades recogidas en este elenco. O Burgos, una de las capitales históricas del carril bici y de la bici pública, sin lugar a dudas.
¿Y Málaga y Palma de Mallorca y Lleida y Logroño y Huesca y Oviedo y Gijón y A Coruña y Salamanca y Almansa y Elche y Cortes y Las Palmas? ¿Por qué no están?
En fín, más de lo mismo, propaganda y sensacionalismo.
Con datos estimados, con opiniones improvisadas, con indicadores absolutamente cuestionables el resultado ha dado la siguiente clasificación:
- Sevilla
- Vitoria-Gasteiz
- Barcelona
- Zaragoza
- Córdoba
- San Sebastián
- Castellón
- Albacete
- Bilbao
- Pamplona
- Pontevedra
- Zarauz

¿Dónde están Valencia, Murcia o Burgos, por ejemplo?
Dada la ligereza con la que se ha realizado el estudio (por llamarlo de alguna manera) no es extraño que en este ranking no aparezca Valencia, sin duda una de las ciudades donde ha explotado la bicicleta en todos los sentidos en los últimos años, o Murcia, capital de la Red de Ciudades por la Bicicleta, que cuenta con muchos más ciclistas en la calle que Bilbao o que Pamplona y que ha hecho tantas actuaciones y tan discutibles como las que han acometido muchas otras de las ciudades recogidas en este elenco. O Burgos, una de las capitales históricas del carril bici y de la bici pública, sin lugar a dudas.
¿Y Málaga y Palma de Mallorca y Lleida y Logroño y Huesca y Oviedo y Gijón y A Coruña y Salamanca y Almansa y Elche y Cortes y Las Palmas? ¿Por qué no están?
En fín, más de lo mismo, propaganda y sensacionalismo.
miércoles, 1 de agosto de 2012
Poco ruido y muchas nueces
El mundo es pequeño. Muy pequeño. De hecho, es mucho más pequeño de lo que muchos se han encargado durante mucho tiempo en hacernos ver. No es una cuestión de distancias, es más una percepción de las mismas y una apuesta por la cercanía, por la proximidad.
Tenemos en Mundoraintxe unos vecinos de excepción. El Restaurante La Nuez. No es un restaurante más, todo en este establecimiento rezuma calidad, frescura y a la vez calidez del trato. Es uno de esos sitios que te enamoran con sólo cruzar el umbral de su vetusta puerta de madera maciza de hace un par de siglos, restaurada y conservada con mimo.
Julio y Cristina regentan un local en el que, además de poder degustar unos platos exquisitos, se respira un ambiente distinto. Joven, austero y a la vez clásico y agradable. La Nuez ha hecho una apuesta arriesgada y ambiciosa en una ciudad pequeña y hasta cierto punto provinciana. Una apuesta por una cocina de autor, hecha y servida con esmero, con detalle, con productos de la tierra, de temporada, frescos, comprados por el chef en el mercado... ¡ en bici!
Y no en cualquier bici. En una Brompton. Porque saben elegir lo que es bueno... y lo que dura. Lo que funciona, lo que sirve. Por eso la han elegido. Con una bolsa de compra grande donde transportar la verdura y los productos frescos con agilidad, con sencillez, con elegancia y de una manera divertida, por qué no. Todo un ejemplo.
Muchas veces nos devanamos los sesos para dar con la forma de transmitir los valores de aquello en lo que creemos, que nos gusta y que nos hace estar implicados y no sabemos cómo hacerlo. Los responsables de este restaurante tan especial y tan recomendable han decidido utilizar la bicicleta para transmitir todo eso: frescura, cercanía y calidad. Y la meten hasta la cocina.
Publicidad así ¡sí gracias!
Julio y Cristina regentan un local en el que, además de poder degustar unos platos exquisitos, se respira un ambiente distinto. Joven, austero y a la vez clásico y agradable. La Nuez ha hecho una apuesta arriesgada y ambiciosa en una ciudad pequeña y hasta cierto punto provinciana. Una apuesta por una cocina de autor, hecha y servida con esmero, con detalle, con productos de la tierra, de temporada, frescos, comprados por el chef en el mercado... ¡ en bici!
Y no en cualquier bici. En una Brompton. Porque saben elegir lo que es bueno... y lo que dura. Lo que funciona, lo que sirve. Por eso la han elegido. Con una bolsa de compra grande donde transportar la verdura y los productos frescos con agilidad, con sencillez, con elegancia y de una manera divertida, por qué no. Todo un ejemplo.
Muchas veces nos devanamos los sesos para dar con la forma de transmitir los valores de aquello en lo que creemos, que nos gusta y que nos hace estar implicados y no sabemos cómo hacerlo. Los responsables de este restaurante tan especial y tan recomendable han decidido utilizar la bicicleta para transmitir todo eso: frescura, cercanía y calidad. Y la meten hasta la cocina.
Publicidad así ¡sí gracias!
sábado, 14 de julio de 2012
La Vuelta o la bicicleta como negocio publicitario
Unipublic, esa empresa de expoliación publicitaria que tiene los derechos de explotación de la Vuelta a España, ya ha comenzado la campaña de promoción de su evento en pleno Tour, como debe ser. Y este año ha hecho un spot que casi parece más una propuesta del Servicio de Marketing Turístico del Gobierno de Navarra. Será porque empieza en Pamplona, será porque han soltado la gallina, pero el caso es que sólo falta el slogan de turno. En fin, que nos ha tocado a nosotros el pato y, para venderlo, se han decantado (como el buen vino) por contratar los servicios de un grupo donostiarra, como no podía ser de otra manera tratándose de Navarra, ahora, eso sí, con cantante afincada en Puente la Reina, como queda bien claro en el inicio del video.
Es precisamente ese inicio lo que más llama la atención, por indignante. Esa flamante llegada de los protagonistas en un fabuloso coche familiar, imprescindible para poder disfrutar de sus bicicletas con alegría desbordante y con una ñoñería exultante. Esa mezcla de bici de esparcimiento y bici de competición, junto con algunas dosis de paisajismo estándar son las características tópicas de este tipo de eventos magníficos.
Confieso que soy ciclista de retransmisión. Lo he sido siempre, desde niño. La afición a la bicicleta como deporte, como espectáculo, también me llama, de una manera distinta al ciclismo utilitario, de una manera distinta al cicloturismo, pero me gusta. Me gusta ver ciclismo de competición en la tele. Creo que es un espectáculo deportivo impresionante, aunque los "affaires" que le rodean lo hayan devaluado mucho en los últimos años.
Es quizá por esa esquizofrenia ciclista que padezco que no soporto bien esa mezcla de churras con merinas que propone la maquinaria de hacer dinero del "ciclismo evento" que es Unipublic. Porque Unipublic, como otras empresas del ramo, no creen en la bicicleta como medio de transporte ni siquiera en su versión más lúdica y más trivial. Creen en la bicicleta como negocio. Legítimo, por supuesto, pero nada más. No hay promoción de la bicicleta en la Vuelta a España, ni siquiera hay promoción del ciclismo deportivo de base. No hay apoyo a los clubes locales, a los que muchas veces utilizan como parte de su voluntariado. No hay nada de eso.
Lo que sí que hay es expolio de las arcas públicas para financiarse. A razón de 2 euros por navarro declarados (1.200.000 € o 200.000.000 de las futuras pesetas) para sufragar los aires de grandeza de los unos y los otros. Pero todo sea por alimentar la megalomanía y por mantener a la gente entretenida con más circo. Total los ciclistas, como las bicicletas, ya seguirán surgiendo por generación expontánea, como lo han hecho toda la vida por estas tierras feroces.
Es precisamente ese inicio lo que más llama la atención, por indignante. Esa flamante llegada de los protagonistas en un fabuloso coche familiar, imprescindible para poder disfrutar de sus bicicletas con alegría desbordante y con una ñoñería exultante. Esa mezcla de bici de esparcimiento y bici de competición, junto con algunas dosis de paisajismo estándar son las características tópicas de este tipo de eventos magníficos.
Confieso que soy ciclista de retransmisión. Lo he sido siempre, desde niño. La afición a la bicicleta como deporte, como espectáculo, también me llama, de una manera distinta al ciclismo utilitario, de una manera distinta al cicloturismo, pero me gusta. Me gusta ver ciclismo de competición en la tele. Creo que es un espectáculo deportivo impresionante, aunque los "affaires" que le rodean lo hayan devaluado mucho en los últimos años.
Es quizá por esa esquizofrenia ciclista que padezco que no soporto bien esa mezcla de churras con merinas que propone la maquinaria de hacer dinero del "ciclismo evento" que es Unipublic. Porque Unipublic, como otras empresas del ramo, no creen en la bicicleta como medio de transporte ni siquiera en su versión más lúdica y más trivial. Creen en la bicicleta como negocio. Legítimo, por supuesto, pero nada más. No hay promoción de la bicicleta en la Vuelta a España, ni siquiera hay promoción del ciclismo deportivo de base. No hay apoyo a los clubes locales, a los que muchas veces utilizan como parte de su voluntariado. No hay nada de eso.
Lo que sí que hay es expolio de las arcas públicas para financiarse. A razón de 2 euros por navarro declarados (1.200.000 € o 200.000.000 de las futuras pesetas) para sufragar los aires de grandeza de los unos y los otros. Pero todo sea por alimentar la megalomanía y por mantener a la gente entretenida con más circo. Total los ciclistas, como las bicicletas, ya seguirán surgiendo por generación expontánea, como lo han hecho toda la vida por estas tierras feroces.
miércoles, 23 de mayo de 2012
Tratando de abducir a los cicloidiotas
Por enésima vez, la insaciable industria del automóvil ha tratado de alucinarnos con su poderío como demostración de que vivimos en un mundo ridículo los que pedaleamos trastos de dos ruedas simples. Y han vuelto a acaparar la audiencia con su potente armamento mediático. ¿Cuál es la cosa? Pues que se les ha ocurrido desarrollar un engendro con dos ruedas y un "peazo" motor eléctrico que se te va la olla para dejarnos a la altura del barro a los que nos conformamos con que la cosa tenga dos ruedas y ande a pedales. Un artilugio que es más o menos así:
Ahora bien, se han preocupado en desarrollar una bici que no sea para nada sustitutiva de ninguno de los fabulosos coches que ellos producen, sino más bien complementaria. ¿Os creíais que eran estúpidos o qué? Así nos presentan un arma para darte tus lujos de "freestyler" por ahí por donde los coches te dejen, es decir, fuera de la calzada. ¡Bien! Podrás hacer tus caballitos (perdón "wheelies") a golpe de acelerador y con el casco suelto, surcar jardines, subirte al mobiliario urbano o bajar escaleras con una máquina que registrará tus proezas y puntuará tus cabriolas y con la que podrás relacionarte a través de tu "smart phone". ¡Una verdadera amiga!
Basta ya de basura, por favor. Aún recuerdo la tan cacareada bazofia que sacó hace un año la Volkswagen a la que se olvidaron ¡vaya por dios! de ponerle pedales. Aunque bien visto, ¿por qué iban a pensar que eran imprescindibles para llamarle a su invento bici?
Seguiremos atentos al bombardeo y perdón por la interferencia.
Ahora bien, se han preocupado en desarrollar una bici que no sea para nada sustitutiva de ninguno de los fabulosos coches que ellos producen, sino más bien complementaria. ¿Os creíais que eran estúpidos o qué? Así nos presentan un arma para darte tus lujos de "freestyler" por ahí por donde los coches te dejen, es decir, fuera de la calzada. ¡Bien! Podrás hacer tus caballitos (perdón "wheelies") a golpe de acelerador y con el casco suelto, surcar jardines, subirte al mobiliario urbano o bajar escaleras con una máquina que registrará tus proezas y puntuará tus cabriolas y con la que podrás relacionarte a través de tu "smart phone". ¡Una verdadera amiga!
Basta ya de basura, por favor. Aún recuerdo la tan cacareada bazofia que sacó hace un año la Volkswagen a la que se olvidaron ¡vaya por dios! de ponerle pedales. Aunque bien visto, ¿por qué iban a pensar que eran imprescindibles para llamarle a su invento bici?
Seguiremos atentos al bombardeo y perdón por la interferencia.
miércoles, 29 de febrero de 2012
Fashion bici
Cada vez son más las señales que nos indican que esto de la bicicleta está cobrando unos tintes que van más allá de las tendencias y de las modas, para convertirse en un referente, en un símbolo y, como tal, en un lugar común, en un recurso fácil y evidente, pero que le hace tener un impacto y una divulgación inusitadas. Siempre la bicicleta se había utilizado como reclamo fácil del rollo saludable, jovial y limpio. Hoy la cosa ha dado un salto cualitativo y se ha convertido en argumento comercial y publicitario de las mayores potencias mediáticas mundiales. Un ejemplo, esa marca de moda textil que se enorgullece de hacer las campañas más llamativas y más controvertidas del planeta, que se ha servido de la bicicleta para su último lanzamiento comercial para esta primavera. Y lo ha hecho así:
¿Vulgar? ¿Manido? ¿Facilón? ¿Tonto? ¿Qué más da? Lo reseñable no es la campaña en sí misma, que puede adolecer de los pecados propios de la moda, sino el motivo. Utilizar el poder de atracción de la bicicleta para mostrar un producto. Utilizar la actitud activa de los ciclistas para enseñar un modelo. Identificar a la bicicleta como lo más de lo más y lo último de lo último. Ese es el tema. Nadie es capaz de creerse que esta gente guapa vaya a andar en bici, de hecho el anuncio es una mera pose estática, con esos sillines tan bajos, tan sentados, tan apoyados. La bici se utiliza como soporte nada más, pero es más que suficiente para que resulte provocativo.
El hecho de utilizar bicicletas blancas para escenificar la imagen publicitaria no hace sino incrementar el "efecto bicicleta" ya que, además de representar a los maniquíes en una postura extraña a priori ya que las bicicletas se mimetizan con el blanco habitual de estudio fotográfico, se aprovechan con o sin intención (aunque conociendo la compañía seguro que es una decisión intencionada) para utilizar el icono del tributo a las víctimas ciclistas en accidentes de tráfico para incrementar la vitalidad de las perchas elegidas, haciendo más llamativos los vistosos colores de sus prendas. Perfecto, rutilante, efectista y efectivo. No se podía esperar menos de unos de los maestros de la publicidad sensacionalista.
No es nada descabellado, anteriormente otra conocidísima marca había utilizado un sucedáneo de bicicleta blanca para vender su producto, mercantilizando el símbolo de manera desvergonzada en la pura calle para vender ropa interior masculina (en este caso).
No son los primeros ni serán los últimos en utilizar bicis en sus mensajes comerciales. Esperamos con avidez la siguiente propuesta.
El hecho de utilizar bicicletas blancas para escenificar la imagen publicitaria no hace sino incrementar el "efecto bicicleta" ya que, además de representar a los maniquíes en una postura extraña a priori ya que las bicicletas se mimetizan con el blanco habitual de estudio fotográfico, se aprovechan con o sin intención (aunque conociendo la compañía seguro que es una decisión intencionada) para utilizar el icono del tributo a las víctimas ciclistas en accidentes de tráfico para incrementar la vitalidad de las perchas elegidas, haciendo más llamativos los vistosos colores de sus prendas. Perfecto, rutilante, efectista y efectivo. No se podía esperar menos de unos de los maestros de la publicidad sensacionalista.
No es nada descabellado, anteriormente otra conocidísima marca había utilizado un sucedáneo de bicicleta blanca para vender su producto, mercantilizando el símbolo de manera desvergonzada en la pura calle para vender ropa interior masculina (en este caso).
No son los primeros ni serán los últimos en utilizar bicis en sus mensajes comerciales. Esperamos con avidez la siguiente propuesta.
jueves, 16 de febrero de 2012
A los niños les gustan más los vehículos que los juguetes
Fabuloso video de Orbea para vender su línea de bicicletas infantiles y fabuloso eslogan. Confieso que me ha atrapado. Porque es cierto. Los niños prefieren los juegos a los juguetes. Pero la bicicleta para ellos es algo más que un juego y mucho más que un juguete, es la aventura del desplazamiento, es una invitación al descubrimiento de nuevas fronteras, es un pasaporte a la autonomía, es la antesala de la independencia. Y todo eso es emocionante y les hace sentirse vivos, mayores, válidos y valientes.
Hoy en día los niños tienen desgraciadamente muy pocas oportunidades de demostrarlo y de demostrárselo. Porque los tenemos secuestrados por su propia seguridad, temerosos de que les pase algo, de su integridad, cumpliendo rutinas obsesivas, internados en espacios controlados. Y les tratamos inculcar el miedo al exterior, a lo desconocido, a la aventura, a la incertidumbre. Y les estamos quitando lo mejor de la infancia: las caídas, los golpes, las trastadas, los sustos, las incursiones, las chiquilladas... la emoción de vivir. Y todo eso se lo puede proporcionar la bicicleta y un poco de confianza.
Deja que tus niños anden en bici y descubre cómo se iluminan sus miradas cada vez que se lo propones. Y, si las circunstancias no te lo permiten o no te atreves a dejarlos solos, acompáñales. No te arrepentirás.
Hoy en día los niños tienen desgraciadamente muy pocas oportunidades de demostrarlo y de demostrárselo. Porque los tenemos secuestrados por su propia seguridad, temerosos de que les pase algo, de su integridad, cumpliendo rutinas obsesivas, internados en espacios controlados. Y les tratamos inculcar el miedo al exterior, a lo desconocido, a la aventura, a la incertidumbre. Y les estamos quitando lo mejor de la infancia: las caídas, los golpes, las trastadas, los sustos, las incursiones, las chiquilladas... la emoción de vivir. Y todo eso se lo puede proporcionar la bicicleta y un poco de confianza.
Deja que tus niños anden en bici y descubre cómo se iluminan sus miradas cada vez que se lo propones. Y, si las circunstancias no te lo permiten o no te atreves a dejarlos solos, acompáñales. No te arrepentirás.
Kids love vehicles more than toys from Alex Fernandez Camps on Vimeo.
jueves, 9 de febrero de 2012
Abusar, cuestión de fuerza
Que los alemanes están organizados y que saben montar empresas del metal es algo que a nadie se le escapa a esta altura de la partida. Que hacer ostentación de poderío es una de sus debilidades empieza a resultarnos también familiar. Nosotros tuvimos la ocasión de comprobarlo hace unos días en una visita a las plantas de producción y logística de Abus, un gigante de la cerrajería que es también uno de los líderes en sistemas de seguridad para ciclistas en el mundo mundial.
No vamos a entrar en detalles respecto a los controles de calidad, los procesos de diseño, el rigor en cada una de las operaciones de manipulado de la mercancía y la pulcritud obsesiva de esta empresa. Eso no es noticia y, afortunadamente, cada vez nos impresiona menos a los que procedemos del sur tecnológico e industrial que cada vez es más competitivo y tiene menos que aprender de la organización de plantas de producción, como no sea de los japoneses.
En fin que por allá estuvimos viendo cómo se hacían las horquillas indestructibles, los candados plegables, las cadenas cementadas y algunas cositas más. Todo impecable y con un cierto aroma prepotente. Y nos dimos una buena tripada de kilómetros en furgoneta a esas velocidades prohibitivas por las que algunos circulan en las autopistas alemanas, para ir arrebañados como turistas nipones de un lado a otro saludando, sonriendo, sacando fotos y cuchicheando.
Resulta siempre interesante y enriquecedor hacer este tipo de visitas y aprender, in situ, algo más de los productos de comercializas, pero, lo que nos dejó un tanto frios, además de las gélidas temperaturas, fue comprobar la escasa cultura ciclista que se respiraba en esa empresa y, en general, en su entorno, para estar en el meollo de esa Europa con masa crítica y comprobar a la vez que la dependencia del coche, el colapso de las autopistas y el aislamiento de las pequeñas poblaciones es mucho más acusado de lo esperado.
De paseo por Düsseldorf nos reconciliamos con el pueblo teutón que, al igual que otros pobladores de esas zonas frías y llanas, han sabido revitalizar sus ciudades y dar a sus centros urbanos una relevancia y una calidez envidiables.
Viajar ayuda a entender, relativiza el conocimiento, abre la mente, despierta nuevas inquietudes y plantea nuevos retos. Siempre.
No vamos a entrar en detalles respecto a los controles de calidad, los procesos de diseño, el rigor en cada una de las operaciones de manipulado de la mercancía y la pulcritud obsesiva de esta empresa. Eso no es noticia y, afortunadamente, cada vez nos impresiona menos a los que procedemos del sur tecnológico e industrial que cada vez es más competitivo y tiene menos que aprender de la organización de plantas de producción, como no sea de los japoneses.
En fin que por allá estuvimos viendo cómo se hacían las horquillas indestructibles, los candados plegables, las cadenas cementadas y algunas cositas más. Todo impecable y con un cierto aroma prepotente. Y nos dimos una buena tripada de kilómetros en furgoneta a esas velocidades prohibitivas por las que algunos circulan en las autopistas alemanas, para ir arrebañados como turistas nipones de un lado a otro saludando, sonriendo, sacando fotos y cuchicheando.
Resulta siempre interesante y enriquecedor hacer este tipo de visitas y aprender, in situ, algo más de los productos de comercializas, pero, lo que nos dejó un tanto frios, además de las gélidas temperaturas, fue comprobar la escasa cultura ciclista que se respiraba en esa empresa y, en general, en su entorno, para estar en el meollo de esa Europa con masa crítica y comprobar a la vez que la dependencia del coche, el colapso de las autopistas y el aislamiento de las pequeñas poblaciones es mucho más acusado de lo esperado.
De paseo por Düsseldorf nos reconciliamos con el pueblo teutón que, al igual que otros pobladores de esas zonas frías y llanas, han sabido revitalizar sus ciudades y dar a sus centros urbanos una relevancia y una calidez envidiables.
Viajar ayuda a entender, relativiza el conocimiento, abre la mente, despierta nuevas inquietudes y plantea nuevos retos. Siempre.
martes, 27 de diciembre de 2011
Acepta el reto de la bicicleta como transporte
Uno de los distribuidores más conscientes en el tema del ciclismo urbano en España, Bike Tech, ha lanzado un gran reto planetario en la plataforma Endomondo: el Bicycle Commuter Challenge 2012. El asunto es ver quién es el que hace más kilómetros en bicicleta como medio de transporte y puede acreditarlo navegando con su smartphone. La fórmula es sencilla, sólo tienes que tener un teléfono con internet y querer jugar, para ello tienes que darte de alta en Endomondo y basta. Los premios los pone Bike Tech en material para el ciclista urbano de primera calidad: Ortlieb, Brooks, Axa o Brompton.
Ahora bien, lo más interesante de esta propuesta no es el concurso en sí sino más bien la voluntad de un mero comerciante de material para el ciclista urbano de enredar a la gente con algo que sea actual, moderno e implicador y que incorpore la bicicleta a las últimas tecnologías virtuales y a las redes sociales.
Eso y la posibilidad de competir contra uno mismo, viendo tus evoluciones, tus estadísticas, tus "aportaciones" a tu bienestar.
Es quizá más esto lo que motiva este artículo, no querer tener más rivales con viajes seguramente más "competitivos" que los míos. Espero que haya categorías que incluyan inclemencias, constancia, transporte de niños o transporte de mercancías para tener alguna chance en esto...
Quedan pocos días para que comience. Aún estás a tiempo de ganarme. Ja, ja, ja...
Eso y la posibilidad de competir contra uno mismo, viendo tus evoluciones, tus estadísticas, tus "aportaciones" a tu bienestar.
Es quizá más esto lo que motiva este artículo, no querer tener más rivales con viajes seguramente más "competitivos" que los míos. Espero que haya categorías que incluyan inclemencias, constancia, transporte de niños o transporte de mercancías para tener alguna chance en esto...
Quedan pocos días para que comience. Aún estás a tiempo de ganarme. Ja, ja, ja...
viernes, 9 de diciembre de 2011
Papá, ven en bici... por Navidad
"Papá, ven en tren" ¿Quién no se acuerda de aquella campaña de Renfe de los años 70 con todos los tintes machistas de la época y con el rancio sabor de aquellos tiempos? Ojalá que no demasiados, eso significará que sois jóvenes o que olvidáis con facilidad.
A través de esta publicidad Renfe buscaba prestigiar su servicio mostrándolo fiable y seguro, como medio para captar viajeros de movilidad obligada, de los de todos los días, currelas. Eran los años gloriosos del régimen, donde las infraestructuras iban vertebrando un país a golpe de estado.
Por aquellos años se descubrió y promulgó en este país el utilitario, representado genuinamente por el Seat 600, como modelo de vehículo que iba a permitir a todas las familias de entonces desplazarse alegremente por la geografía patria con ilusión y estrecheces. De aquellos años son también aquellos portarretratos para los salpicaderos que rezaban un patriarcal "Papá, no corras" que representaba la gran competencia para el transporte público y que Renfe utilizó inteligentemente, reformulando la consigna.
Luego llegaron los años 80 y los 90, que fueron más los del "Si bebes, no conduzcas" demostrativo de que el mundo, el universo se había conformado por y para el coche y de que aquello fue un desfase tan grande que empezó a preocupar incluso a los que lo habían fomentado.
El cambio de siglo nos dejó con más de lo mismo, con la retirada progresiva del tren en beneficio de las autovías, con la dispersión de las poblaciones, con la "cochificación" absoluta. El que no tenía coche era un paria, prácticamente no tenía derecho a moverse.
Y así llegamos a nuestros años. Con el tren convertido en AVE y con el coche mandando en la calle, pero con un crack de no te menees que nos va a obligar a repensar este orden de prioridades para tratar de recomponerlo en algo de dimensiones manejables y que dé una cierta esperanza a esta realidad que se nos ha puesto tan gris (por no decir negra).
Mis propuestas como campañas prenavideñas para vender este nuevo concepto de movilidad y devolver un poco de alegría a nuestras vidas son éstas:
Gracias a Almansa en Bici y a Fermín por la inspiración, y a ElectricBricks y Pro.Motion por las imágenes.
A través de esta publicidad Renfe buscaba prestigiar su servicio mostrándolo fiable y seguro, como medio para captar viajeros de movilidad obligada, de los de todos los días, currelas. Eran los años gloriosos del régimen, donde las infraestructuras iban vertebrando un país a golpe de estado.
Por aquellos años se descubrió y promulgó en este país el utilitario, representado genuinamente por el Seat 600, como modelo de vehículo que iba a permitir a todas las familias de entonces desplazarse alegremente por la geografía patria con ilusión y estrecheces. De aquellos años son también aquellos portarretratos para los salpicaderos que rezaban un patriarcal "Papá, no corras" que representaba la gran competencia para el transporte público y que Renfe utilizó inteligentemente, reformulando la consigna.
Luego llegaron los años 80 y los 90, que fueron más los del "Si bebes, no conduzcas" demostrativo de que el mundo, el universo se había conformado por y para el coche y de que aquello fue un desfase tan grande que empezó a preocupar incluso a los que lo habían fomentado.
El cambio de siglo nos dejó con más de lo mismo, con la retirada progresiva del tren en beneficio de las autovías, con la dispersión de las poblaciones, con la "cochificación" absoluta. El que no tenía coche era un paria, prácticamente no tenía derecho a moverse.
Y así llegamos a nuestros años. Con el tren convertido en AVE y con el coche mandando en la calle, pero con un crack de no te menees que nos va a obligar a repensar este orden de prioridades para tratar de recomponerlo en algo de dimensiones manejables y que dé una cierta esperanza a esta realidad que se nos ha puesto tan gris (por no decir negra).
Mis propuestas como campañas prenavideñas para vender este nuevo concepto de movilidad y devolver un poco de alegría a nuestras vidas son éstas:
Gracias a Almansa en Bici y a Fermín por la inspiración, y a ElectricBricks y Pro.Motion por las imágenes.
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