Cuando una ordenanza recoge un artículo que limita la velocidad de circulación de las bicicletas a 10 kms/h en una zona urbana, normalmente un paseo compartido con peatones, todo el mundo entiende que se trata más de una recomendación que persigue la buena convivencia entre ciudadanos en un lugar de uso intensivo y de gran atractivo, que de un límite exacto que se va a vigilar escrupulosamente.
Pues no. No al menos en Málaga, como muestra este testimonio (de Julio del año pasado), que sin conocer más concretamente las circunstancias del suceso no puede pasar de ser una anécdota, pero que deja claro cuál es el nivel de subdesarrollo ciclista y de abstrusismo en el que nos movemos.
Un oyente se dirige al Facebook del programa de radio "Levántate y Cárdenas" y deja esto:
"Hola Cárdenas,
Te sigo desde Crónicas, y me pareces un gran periodista y, lo más importante, que eres independiente y dices las cosas claras quien sea, tenga el puesto que tenga. Por eso te voy a informar de que ayer en Málaga, cuando iba paseando por el Paseo Marítimo en mi bicicleta tranquilamente, una pareja de la policía local, que también iban en bicicleta, me pararon ante mi sorpresa.
Cuando me pidieron mi DNI y me expusieron el motivo por el cuál habían interrumpido mi marcha, no podía salir de mi asombro creyendo que me estaban tomando el pelo o bien me estaban grabando desde algún lugar. Me multaron con 60€ por ir a más de...-prepárate- 10km/h. ¿Les pregunté que qué aparato o quién determinaba la velocidad a la que iba una bicicleta? y me respondió...-que su cuenta kilómetros de su bicicleta-.
Entonces le pregunté de nuevo, que quién no tenga cuenta kilómetros en su bicicleta no puede pasear por el paseo marítimo, y me respondió que no, que tendría que ir por la carretera. En fin, el colmo recaudatorio del Ayuntamiento de Málaga. Porque he dejado de ir a trabajar a mi oficina en coche porque han puesto todos los aparcamientos del centro y sus alrededores de zona azul de pago, con lo cual tomé la decisión de irme en bicicleta. Ahora multan a las personas por pasear en bicicleta a más de 10km/h, cuando no hay forma científica de calcular la velocidad.
Por favor te ruego que des eco informativo de este suceso, al menos que sirva de antecedente para otras personas y para que sepa el resto de España el afán recaudatorio que se vive por Málaga. Gracias, y sigue así Cárdenas!!!"
Para echarse a llorar... sobre todo porque ese Paseo Marítimo de Málaga arrastra un triste historial que deja cuenta de la crispación entre peatones y ciclistas desde hace años. Más o menos el mismo que el resto de paseos en todas nuestras ciudades. Una muestra más de que están todavía demasiado orientadas al coche, que siguen penalizando a los ciclistas y los recluyen, con su consentimiento, en zonas de carácter estancial. Una vergüenza. Otra.
