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domingo, 20 de mayo de 2012

Dar la chapa con la bicicleta

Es temporada de charlas. Charlas sobre bicis, por supuesto. Unas por la mañana para un público neutral y otras por la tarde para grupos de convencidos. Después de muchas charlas, empiezo a pensar que este formato es más un ejercicio de argumentación del ponente que un medio eficaz de transmitir conocimiento, de comunicarse o de intentar aclarar las cosas colectivamente. Claro que depende de la urgencia del tema, de la predisposición del público, de las cualidades del charlista para hacerla amena y del día.


Estamos demasiado acostumbrados a soportar charlas, estamos demasiado acostumbrados a que nos digan lo que tenemos que hacer y lo que tenemos que pensar, estamos demasiado acostumbrados a los charlatanes. Tanto, que ya nos hemos hecho inmunes a sus mensajes, a sus argumentaciones, a las presentaciones, a los datos, nos hemos hecho fuertes a las noticias buenas y a las malas y de hecho ya no nos sorprende nada, estamos un poco apáticos ante tanto iluminado, ante tanto salvador, ante tanto profeta.

Este es el problema fundamental en este y en cualquier otro formato. La gente ya no está para recibir más adoctrinamiento, ni para reconocer más culpas, ni para hacerse más propósitos de enmienda, ni para escuchar cantinelas o peroratas. Lo que vale es lo que se hace y muchas veces el exceso de información y opinión lo único que hace es contaminar la capacidad de decisión de las personas y reducir su capacidad de acción. Muchas veces para hacer basta con una dosis suficiente de arrojo, que suele ir acompañada de una pizca de irreflexibidad, otra de instinto y otra de inconsciencia.

No habría iniciativa y mucho menos innovación si estuviéramos esperando a que alguien nos diera las claves y nos despejara todas las incógnitas. Por suerte, las emprendedoras son esas personas capaces de tirarse a la piscina confiando en que haya algo de agua mientras todos los demás esperan a tener la certeza de que hay una cantidad suficiente para nadar. Sólo gracias a ellas, a su atrevimiento, se llenan las piscinas.

"A little less conversation, a little more action!" Elvis Presley 

En el mundo de la bicicleta hacen falta ese tipo de personas atrevidas, un poco incautas, que lideren proyectos e iniciativas que incorporen esta preciosa herramienta de movilidad en todos los ámbitos en los que tiene algo que aportar: en la educación, en la salud, en el transporte, en el turismo y sobre todo le dé oportunidades como vehículo idóneo para la ciudad, para los desplazamientos diarios. Hace falta un buen grupo de estas personas en cada ciudad  para revitalizar el tema de la bici como medio de locomoción. Muchas voluntarias y otras buscando un sueldo digno desempeñando todas estas labores.

De todas formas, seguiremos insistiendo con el viejo formato de la comunicación verbal directa, sobre todo para el gran público porque, con un poco de intención, algo de teatralidad y otro poco de entusiasmo, creemos que es mucho más directo y puede resultar más convincente y más productivo que un artículo escrito, que un mensaje gráfico o que una aparición en un medio de comunicación de masas, sin quitarle nada a estos canales que, también, seguiremos utilizando.

Mirando a la bicicleta desde el Sur
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Para los que no estéis para chapas, ahí os va la canción:

sábado, 19 de mayo de 2012

Si hay más bicis, pero también más coches y el peatón pierde terreno, ¿qué juego es este?

Hoy toca redundarse, hacerse eco de uno mismo. Da un poco de vergüenza pero ahí va la transcripción de la entrevista que tuve en Diario de Noticias de Alava con Jaione Sanz y que se publica hoy en este tabloide regional.

Con mi Brompton en el centro cívico Aldabe vitoriano (fotografía de José Ramón Gómez)


"Mirando a la bici desde el sur", como reza su charla, ¿qué fotografía obtenemos?

Hay que ser consecuentes con el escenario que vivimos, en el que hay que incorporar la bicicleta como herramienta positiva. Pero nos hemos preocupado mucho por mirar qué hacen países de otras latitudes donde la bici tiene más éxito pero que tienen otras condiciones de vida y nos hemos emperrado en copiar estructuras que no son transpantables al escenario que nosotros tenemos.

El caso es que la bici parece haberse convertido en la obsesión de todos los ayuntamientos. ¿Es un interés real por promocionar este vehículo limpio o hay mucho de marketing?

La bicicleta es barata, positiva, da una imagen verde... Tiene una buena rentabilidad a nivel político y social. Y aquí, que los políticos no son tontos, se ha decidido usar la bici como una herramienta rentable.

¿Pero se establecen los mecanismos apropiados para fomentar el uso de la bici sin que choque con otros medios de transporte?

Ahí está el quid de la cuestión. Sobre todo en las capitales medianas, la mayoría de itinerarios no motorizados se puede hacer a pie y no hemos sabido valorar eso y preservarlo, detrayendo de lo que hay que detraer, que es el tráfico motorizado. Ha habido un poco de miedo al implementar la bici. Se ha recurrido a fórmulas magistrales, como las bicis públicas, biciarriles posibilistas... Y no se han sentado las bases. Y las bases se sientan desde la infancia. Hay que afianzar la bici entre quienes la usan, los niños y los jóvenes, y luego ir a por las siguientes generaciones. Pero eso no es tan rentable, visible y bonito.

Y precisamente esa educación es la que facilitaría la convivencia, ya que ahora mismo, al menos en Vitoria, parece que la bici se ha convertido en la mala de la película.

Sí, la asignatura pendiente es conciliar, sobre todo con los coches que es donde hay que meter mano: condicionar viajes, calmar velocidades... La velocidad es la clave del asunto.

De hecho, aquí se siguen construyendo bicicarriles en las aceras mientras la asociación Bizikleteroak insiste en llevar la bici a la carretera con una 'ciudad 30'.

Sí. Por un lado, es la historia que se vende de que ya se ha quitado mucho al coche. Y, por otro, nos han enseñado a tener miedo al tráfico. Así que donde son más convenientes las bicis es fuera del tráfico. Y esta es un arma de doble filo. En el momento en que sacas a los ciclistas de la calzada, de su lugar natural, estás jugando contra el siguiente colectivo más desfavorecido, que es el de los peatones. Los peatones no son gente moviéndose, sino personas viviendo, mientras que los ciclistas son personas que han elegido un vehículo para desplazarse. Y es un crimen saltarse esto, porque entonces estamos condicionando los tránsitos peatonales y, por tanto, su habitabilidad.

En Vitoria se creó el primer sistema de préstamo gratuito de bicis del Estado. Ahora se acerca uno nuevo de pago. ¿Tiene sentido?

A nosotros siempre nos había gustado, pese a todas las deficiencias que tenía, el sistema de Vitoria porque era barato. Claro que había apropiación de la cosa pública porque alguien cogía la bici y no la devolvía hasta la tarde, las bicis estaban en mal estado, no se hacía un mantenimiento intensivo, se forzaba al personal de los centros cívicos a hacer una atención para la que no estaba preparado... Pero era un sistema barato y, por tanto, bueno, con visibilidad y disponibilidad de bicis. En el momento en que el Ayuntamiento quiere dar el salto a la gran operación de bici pública automatizada... Esto es un monstruo, un invento, una gran e increíble operación de marketing con muchos intereses encubiertos de los grandes operadores de bicis públicas, como el que va a funcionar en Vitoria. Detrás hay operaciones de marketing, de publicidad en calle. De hecho, lo primero que ha dicho el alcalde es que no se preocupen los vitorianos que ya ha encontrado un patrocinador para el sistema. ¿Un patrocinador para qué? Podría haberse buscado para otro fin relacionado con las bicis.

El alcalde dice que con el anterior sistema la bici no se había afianzado como un medio de transporte real y que ahora sí se logrará.

Esa argumentación tiene una encerrona: presentar la bici, que es un transporte unipersonal, como un transporte colectivo público. Y si fuera gratis, ni tan mal. Pero tiene un coste desorbitante. Y en las ciudades pequeñas está demostrado que no funciona. Se está cometiendo un error, pero con rentabilidad política. Y ésos están bien pagados.

También se ha planteado crear un registro de bicis para frenar la oleada de robos. ¿Qué opina?

Otra invención. A ver, no está mal que haya registros de bicis y que los datos estén a buen recaudo, pero todas las bicis tienen un número de serie. Pretender que las policías locales hagan una labor de persecución del crimen organizado en el robo de bicis sólo porque las bicis estén en un registro municipal es una barbaridad. Mucho más cuando no hay una unificación en los sistemas de registros, hay que pagar... Más bien parece una operación para tener a los ciclistas controlados y ordenados porque empiezan a ser molestos.

Vitoria aspira a que en 2020 el 15% de los desplazamientos por la ciudad se haga en bici. ¿Posible?

No sé por qué una meta tiene que ser un número. Es lo de siempre: presentar grandes propuestas con un buen aparato de comunicación alrededor. Lo importante no es cuántas bicis hay en la ciudad, sino cuántos coches. Lo importante no es que haya más bicis, sino menos coches. Si hay más bicis porque hay menos coches, es interesante. Si hay más bicis porque hay menos usuarios del transporte público, ya no es tan interesante. Y si hay más bicis porque hay menos peatones, no interesa la jugada. Lo que hay que hacer es ponérselo difícil a los coches. ¿Pero existe esa determinación por complicar las cosas al coche o se está jugando a los números positivos? Si se detrae tranquilidad peatonal, estamos jugando a un juego siniestro. Y en Vitoria, el número de viajes en coche están subiendo. Quizá se estén logrando los objetivos bici, pero no de la movilidad sostenible. Y la bici, sin movilidad sostenible, no tiene sentido.

martes, 24 de abril de 2012

La bici: así de simple

Hoy la cosa ha tenido su intríngulis. Tocaba convencer a un curso de estudiantes de automoción de que la bici es más conveniente que el coche y que el oficio que estaban aprendiendo (estos eran de chapa y pintura) lo iban a tener que aprender muy bien porque, si todo salía de acuerdo con nuestros planes, la competencia se iba a poner muy dura. Difícil tarea sin duda. Para más inri, a las 3 de la tarde, justo después de comer y en un centro que, para acceder, hay que salvar una cuesta con rampas del 10%. Y, para rematarlo, después les enseñaríamos lo fácil que es la mecánica de mantenimiento de la bici. Tanto que cada uno se la podía hacer en su casa prácticamente sin herramienta y con unos conocimientos que se adquirían en una hora. ¿El marco? Un taller de mecánica del automóvil. ¿Surrealista? ¿Contradictorio? No. Simplemente un reto. A ello nos hemos dedicado toda la tarde.


¿Cuál es la principal virtud de la bicicleta?

Sin duda su sencillez. Sencillez de manejo, sencillez de desplazamientos, sencillez mecánica, sencillez de presupuestos, sencillez a la hora de relacionarse con los demás. La bici es sencilla. He ahí su potencial. Cualquiera puede hacerse con una bici. Cualquiera. Ese ha sido el centro de la argumentación y probablemente ese ha sido el éxito de la jornada.

Unos estudiantes que hacen todo un ciclo formativo durante varios años para comprender los entresijos de la complejidad mecánica de un automóvil son, probablemente, los que mejor pueden comprender y valorar la simplicidad de un vehículo como la bicicleta y a los que más puede sorprender su eficiencia basada en la fuerza humana, dos ruedas y unos mecanismos de palanca y transmisión realmente básicos, fundamentales.


El esfuerzo en este caso consiste más en saber llegar a un público que, de salida, se presentaba apático, adormecido y escéptico, por no decir desinteresado, que en tratar de darle la vuelta a los tópicos y ampliar la información disponible, muchas veces basada en arquetipos comerciales, en un modelo que premia el consumo, la apariencia y la posición social y donde la bicicleta todavía no ocupa el lugar que se merece.

No creo que ninguno de los participantes en los talleres de hoy vayan a cambiar sus hábitos de movilidad. Estos ya están maleados. Lo único que me parece interesante es aportarles información valiosa y argumentos de calidad que les sirvan, al menos, para darse cuenta de las consecuencias que tienen las decisiones que toman y las que van a tomar en el futuro a la hora de moverse y para poder valorar y respetar a los que hagan otras opciones y utilicen otros medios para desplazarse.

Así de simple.

domingo, 18 de abril de 2010

Un mensaje para un Congreso

El 15, 16 y 17 de Abril se celebró en Lleida el 3º Congreso de la Bicicleta de Catalunya. Una oportunidad para contactar, contrastar y comentar. Donde comprender, aprender y sorprender. En un marco como éste, yo también quise meter mi cuña. Éste es el guión de la presentación meteórica que tuve la oportunidad de incluir.