La de hoy va un paso más allá dentro de ese concepto.
Esta bicicleta recoge unos cuantos ingredientes de la era "post-auto" y "post-inmobiliaria" que nos está tocando vivir. Una bicicleta clásica, vintage, recuperada con estilo. Un ingenioso sistema para la comunicación del mensaje, reutilizado y reutilizable. Y una realidad personal presumible detrás de la propuesta. Como la de tantos arquitectos, ingenieros, delineantes, carpinteros, albañiles y gestores inmobiliarios, por no hablar de los creativos publicitarios, diseñadores gráficos o trabajadores de banca.
Aparcada en la principal avenida comercial del centro de la ciudad, espera impertérrita y estoicamente que su dueño tenga suficientes clientes para dejar de hacer la calle. Si sois de Pamplona o alrededores y os interesa su propuesta, no dudéis en poneros en contacto. Seguro que acertaréis.
