miércoles, 29 de diciembre de 2010

11 deseos para 2011

Que aprendamos a arrinconar el miedo
ese miedo que nos atenaza y nos impide ver las cosas como son y las hace demasiado grandes y demasiado peligrosas y nos hace inseguros y dependientes y nos hace protegernos innecesariamente

Que acaben las ayudas estatales
que están generando un agujero negro y una falsa expectativa de recuperación basada en hacer cualquier cosa a cualquier precio, rápido y mal

Que las Elecciones y el nuevo código de la DGT sirvan para algo
que no se vuelvan a quedar en una colección de buenos propósitos, en una sucesión de desilusiones o en la autojustificación de muchos

Que los peatones se reivindiquen
y recuperen los espacios arrebatados por una política totalmente desenfocada de fomento de la bicicleta y que conquisten nuevos espacios y nuevos derechos

Que las bicicletas vuelvan a las calles y dejen las aceras
como única vía posible de ganar espacio y reivindicar su circulación como vehículos, no como juguetes

Que la bicicleta se enseñe en la escuela
como modo de locomoción aconsejado y aconsejable, más que como medio para aprender a circular en coche, reforzando las habilidades de nuestros menores y consolidando sus valores

Que proliferen las Casas de la Bicicleta (tanto como las Oficinas)

como espacios donde compartir, aprender, enseñar, debatir, socializar, comunicar y proyectar una sociedad más amable

Que se instalen aparcamientos cubiertos y vigilados para bicis
en todos los puntos neurálgicos de nuestras ciudades, en todos los centros de actividad y en todos los vecindarios que lo requieran, sólo así estaremos dando credibilidad a la bici como vehículo

Que las asociaciones ciclistas den servicio a sus usuarios
y se dejen de jugar a los políticos, a los concejales y a los ingenieros, y sean capaces de superar la edad del panfleto, del eslogan, de la bicifestación y del voluntarismo

Que aprendamos a valorar la proximidad
la cercanía, la inmediatez, la implicación como modo de vida y como objetivo y dejemos la movilidad para los que promueven la dispersión, el suburbanismo y la deslocalización como garantes de su estabilidad

Que llueva de noche
(que no sea por pedir)


3 comentarios:

  1. ¡¡¡Amen!!!

    También por el ultimo punto, me flipa montar en bici de noche por una ciudad cuando llueve... así llueve a gusto de todos,... jejjeje...

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