jueves, 5 de abril de 2012

Nuevos signos ¿señales de un nuevo camino?

En mis últimas excursiones urbanas he detectado algunos signos que me empujan a vislumbrar cambios, que aunque sean pequeños, resultan realmente alentadores porque comienzan a mostrar señales de avance o de maduración hacia un modelo de ciclabilidad diferente al que hemos estado sufriendo estos últimos años. Parece que, poco a poco y por pura masa crítica, nuestros próceres se van dignando a gestionar el asunto ciclista desde una óptica más lógica, más sensata, más razonable. O eso al menos quiero creer.

Para empezar he detectado algunas novedades en la señalética (criterio de señalización) que me han resultado tan novedosas como ilusionantes.


Para empezar he descubierto esta señal. No me digáis dónde, pero ha sido como un chispazo. Alguien se ha dado cuenta de que había una alternativa al azul y redondo para señalizar un camino para bicicletas. Mi alucinación se ha agudizado cuando, tan sólo unos metros más adelante, me he encontrado esta otra.

 ¿Una señal que informa, esta vez sí en azul, de que los ciclistas deben desmontar y caminar con la bici en la mano? Diosss, esto es demasiado para una mente débil como la mía. Por unos momentos, pensaba que estaba soñando, que todo aquello era producto de mi mente calenturienta, que quería ver cosas que no estaban allí, fruto de un acceso de locura. Pero no, era real y estaba allí. Otra cosa es que nadie supiera su significado y, por tanto, nadie siguiera su indicación. Todo llegará.

En otro momento y en otro lugar, pero todo en el transcurso de apenas unos días, me he topado con esto.


Sí, sí, ya sé que es un aparcabicis corriente y moliente, pero prestemos más atención a la pegatina que tiene en su parte superior.


Efectivamente, es un adhesivo del Servicio Municipal de Grúa que nos informa que un vehículo estacionado allí ha sido retirado y escrito a boli pone algo así como "bicicleta freemad..." y algo más ilegible. Esto es una buena noticia que nos revela que la Policía Municipal ha comenzado a prestar atención a los aparcabicis y se ocupa de vigilar qué bicis están simplemente abandonadas y cuáles no.

Ayer, en mi camino rutinario hacia mis obligaciones, tuve la última visión de esta serie.


Efectivamente, ¡una barredora! ¡Barriendo la calzada! Más concretamente, barriendo un arcén bici. Una máquina destinada a las aceras operando en la calzada para limpiar el espacio por donde circulan las bicicletas.

Ante semejante sucesión de impactos visuales, no he podido menos que escribir este post con una mezcla de emoción contenida, de esperanza ilusionada y de preocupación por mi precario estado de salud mental que, a lo mejor, es el que me está haciendo interpretar señales de una manera totalmente alucinada.

De todas formas, si esto es un sueño y no son más que visiones, no me saquéis del trance, prefiero pensar que algo está cambiando... para mejor.

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