miércoles, 5 de enero de 2011

Antes las bicicletas duraban más...

La obsolescencia planificada. Menudo término. Hasta ahora lo llamábamos: "Cada vez hacen las cosas para que duren menos a posta". Creo que viene a ser lo mismo. Yo me acuerdo que, antes, cuando invertías en algo estabas convencido de que era un valor seguro, que te iba a durar. Y hablo de bicis, claro.

Yo me acuerdo de cuando las bicicletas valían un buen dinero, pero también me acuerdo que se compraban para toda la vida. Y se iban montando, y mejorando. Con cariño. Porque duraban. Y nos enseñaban a cuidarlas, a mimarlas, a quererlas, porque nos iban a transportar durante muchos años, a muchos sitios. Me acuerdo de aquellos cuadros de acero de tubería Reynolds y Columbus, que hoy en día se cotizan en el mercado "fixie". Y los componentes: Campagnolo, Zeus, Sachs, Simplex, Arius, Mafac, Regina, Weinmann o Stronglight. Y muchos más.

Pero hubo un momento clave en la industria de la bicicleta. Un momento donde todo eso se empezó a acabar. Fue el fatídico tiempo de los contenedores. Que todavía hoy subsiste y amenaza con permanecer. Recuerdo trágicamente el día que descubrí que los dos artesanos que todavía fabricaban bicicletas en mi ciudad también se habían lanzado a ello.

¿Por qué?

Por precio y por comodidad. Era la gallina de los huevos de oro. Y hoy en día todavía lo es. Comprar allí a precio de risa y vender aquí a precio de mercado. Un chollo. Y todos dejaron de fabricar aquí y se pusieron a mirar a Oriente. Y vinieron los Reyes Magos. Claro que sí. Y dejaron un buen montón de regalos, que rápidamente fueron dilapidados aquí. Y pronto fueron a por más. Cada vez más. Felices, contentos. Y se lo comieron con perdices. Una y otra vez.

Recuerdo que antes no había tanta nanotecnología en una bicicleta y que las piezas eran caras. Pero llegaron los japoneses y desarrollaron unas tecnologías con las que nuestros italianos, franceses, españoles, alemanes o ingleses no pudieron competir. Y se hicieron con el mercado. Y al cabo de unos pocos años empezó la vorágine. Modelos nuevos cada año, piezas sin recambios y, lo más grave, cada vez funcionaban mejor y cada vez duraban menos.

Hasta hoy. Lo que pasa hoy es una vergüenza. No puede ser que las piezas duren 5 años y luego haya que cambiarlas completas. Y que todo venga de paises donde la mano de obra se retribuye a unos precios de risa y se trabaja en unas condiciones de miedo. Y todo favorecido por un transporte barato alimentado por un combustible a precio de ganga. Taiwan, China, Vietman, Camboya... ya no sabemos de dónde proceden. Y mucho menos quiénes son los capitales para los que estamos trabajando.

Infografía de Francesco Franchi

Triste pero real. Así, no es extraño que ahora una bicicleta con tecnología punta no cueste más de 300 euros. Insólito. Vergonzoso. Y mientras tanto aquí se siguen deslocalizando las empresas que fueron una referencia generacional y un modelo de industrialización.



¿Es esto movilidad sostenible?

Más vale que aún nos quedan algunas empresas que siguen manteniéndose en contra de estas corrientes devastadoras. Yo uso una bicicleta Brompton con sillín Brooks y cubiertas Schwalbe, con una bolsa Ortlieb y luces Busch&Müller, por ejemplo.

8 comentarios:

  1. Pienso que tengo los ojos abiertos, pero cada día los abro más por articulos como este. Gracias Eneko.

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  4. La verdad es que la bicicleta que tengo desde hace unos 15 años funciona bien, carece de alardes técnicos, pero funciona.

    La conservaré lo máximo posible.

    Saludos

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  5. Yo también quisiera usar las marcas que mencionas, pero, me temo que iba a ser imposible porque mi economía no me lo permite. Así que me tengo que conformar con una bicicleta de 250 euros comprada en Decahtlon, qué le vamos a hacer. La mimaré cuanto pueda. Disculpa las molestias Eneko.

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  6. Estoy absolutamente de acuerdo con cada cosa que dices. Hace poco me di con la realidad de bruces:
    Me di cuennta de que estaba dañado un cono de mi buje, un Shimano RX-100 (ya de la era japonesa) que debía tener unos 10 años o algo más.
    No vendemos conos ni bolas, ya los rodamientos son sellados (40 euros). Pues dame un buje, yo sé radiar. Pues de 36 radios ya no fabrican, sólo 32. Tendrías que cambiar la llanta. Pero te sale más barato una rueda, las hay desde 26 euros. Ya, pero es una mierda, mi bici es buena. Bueno pues hay una oferta superbuenísima por 70... Y bueno, no seguí porque si no me acaba vendiendo una bici nueva por 500, con más piñones y todo mejor...
    Lo que hace unos años se solucionaba con 1000 o 2000 ptas ahora vale 70 euros... o 500, y lo peor es que nunca tienes la sensación de tener algo realmente bueno, que cuidar, que querer.
    Los únicos beneficiados han sido los comerciantes porque al ciclista al final le sale mucho más caro y encima todo el dinero, o gran parte va para China.
    Al final encontré perdido en el cajón de otra tienda un buje por 20 euros (Ultegra 600) que me va muy bien.

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    1. Hola anónimo ( y al resto)

      Se de una tienda que venden sueltos los rodamientos (o te los regalan, si solo son un par de bolas de acero lo que buscas), donde los hay sellados (skf o similar) y no cuestan más de 5€, donde hay bujes de 36 de por lo menos 6 marcas y donde les encanta arreglar cosas para que duren.
      Eso sí, no le gusta mucho que la gente diga "que caro" por una cuadro hecho a mano o por componentes que están pensados para durar.

      Yo creo que la cosa tiende a volver a que las bicis (y todo lo demás) dure. Es nuestra decisión volver a acostumbrarnos a pagar un poco más por las cosas bien hechas.

      saludos y gracias por el blog!
      Andrés

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