sábado, 11 de agosto de 2012

Así están las cosas amigos de la bicicleta

Desde la distancia, desde el retiro, las cosas se ven más claras, más sencillas, más simples. A veces el fragor de la batalla te hace posicionarte en exceso, tomar cualquier pequeño acontecimiento como una señal inequívoca de un movimiento organizado, intencionado. Y a veces no es así.

No lo puedo evitar. Leo los periódicos. Los de aquí y los de allá. Y todos los días siguen goteando noticias relacionadas con la bicicleta. Y vistas así, repantingado en la playa, con el sol, la brisa, los niños y los vecinos de toalla sobrevenidos dificultando la capacidad de atención, las noticias no son tan graves y adquieren ciertos tintes amables, incluso grotescos.

El otro día era una entrevista al ex-director del Area de Protección Ciudadana de Pamplona, recientemente ascendido a Director General del Gobierno de Navarra. En ella, entre otras cosas, hablaba de tráfico, de muertos y de carriles bici, como no podía ser de otra manera. He perdido el ejemplar y en internet no está disponible gratis, pero lo que venía a decir es que lo de las bicis es un mal menor generalizado y que están abocadas a entenderse con los peatones. En las aceras, claro, su lugar natural a partir de ahora. ¿El casco? Obligatorio, pero sin dramatizar. Chapeau!

A los días, y siempre referido a la ciudad de la que he tomado una distancia defensiva, publicaban los primeros números del Registro de Bicicletas con Matrícula Incluída del que Pamplona hace gala, innovando en la vigilancia del ciclista trangresor. 141 bicis registradas en 4 meses. Record!

Ayer el que visitaba un pueblo de Navarra era el Ministro del Interior, que ha dejado claro que lo del casco y la acera eran un envido en el primer caso y un hórdago en el segundo. ¡Menuda jugada, maestro!

En el periódico de hoy (¿o era el de ayer?) me he encontrado de lleno, foto de cuarta incluída, a la delegación del asociacionismo carrilbicista de mi pueblo de visita en la Santa Sede (léase Holanda) para hacer ofrenda de su premio simbólico a un santón conocido por ser uno de los mayores protectores y promocionadores del sistema neerlandés de segregación ciclista, junto con Mr.David Hembrow: Mark Wagenbuur. ¡Amén Jesús!

La imagen rezuma emoción y convicción apostolar. Sobre todo después de conocer los últimos premiados: el Director del Area de Movilidad, destituido junto con todo el departamento por el mismo partido que lo puso, y La Mujer, así en general y con mayúsculas. Este va para uno de sus obispos y funciona a modo de canonización. Me gustaría saber si ya han invitado a Mark a visitar Pamplona y alrededores para que les deje las cosas claras de lo que ni para los más acérrimos de la segregación es admisible, es decir, las gamberradas que se han hecho por aquí en nombre del Carril Bici. Recomendable el último artículo de Mark en su blog Bicycle Dutch.

Seguro que no lo han hecho y están dispuestos a ponerse las orejeras que les impiden ver otra cosa que no sea la señal azul de la esperanza ciclista, aunque detrás haya una chapuza innombrable que ponga en riesgo la integridad de sus correligionarios. Esos que no tienen espíritu crítico, esos que no dudan en agraviar a los peatones, como hacen los holandeses, para preservar su derecho inalienable a la seguridad percibida.

En fin, un circo. El mismo circo pero cada vez más esperpéntico y con los enanos creciendo a toda pastilla. A mi me sigue haciendo gracia.

Saludos.

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